Las altas temperaturas ambientales del verano llevan al límite a los sistemas de frío. Los puntos críticos ocultos en su almacén puede comprometer la seguridad alimentaria, aumentar el desperdicio de alimentos y ponerle en una situación de riesgo en las auditorías y ante sus clientes. El mapeo de temperatura revela lo que su sistema de monitorización aún no puede ver.
El mapeo de temperatura es el proceso documentado de evaluar y visualizar la distribución de la temperatura dentro de un área de almacenamiento. El uso de registradores de datos colocados en puntos de medición específicos permite obtener una visión integral de las condiciones climáticas actuales, identificando puntos calientes, puntos fríos y zonas de riesgo que, de otro modo, pasarían desapercibidos. Un estudio de mapeo está diseñado para simular todas las condiciones a las que puede enfrentarse una instalación de almacenamiento, desde las operaciones diarias hasta las condiciones climáticas extremas de cada estación, aportando claridad y confianza ante cualquier situación.
El mapeo es fundamental para cualquier sistema de monitorización eficaz. Le muestra dónde debe realizar la supervisión, para que pueda estar seguro de que está vigilando los lugares correctos.
Las cámaras frigoríficas y las zonas de congelación son especialmente propensas a sufrir una distribución desigual de temperatura debido a los flujos de aire, la apertura de puertas y los cambios en los niveles de carga. El mapeo identifica las zonas calientes y frías en todos los niveles de almacenamiento, garantizando que su sistema de refrigeración funcione donde más importa.
Generalmente, un estudio de mapeo de temperatura sigue estos pasos.
Análisis de riesgos: identificación de puntos críticos, como puertas, unidades de refrigeración, paredes exteriores y esquinas, donde la circulación del aire es deficiente.
Ubicación del registrador de datos: posicionamiento de los registradores de datos en una red en 3D en todos los niveles y zonas de riesgo.
Medición: la duración varía entre 24 horas (refrigerador/congelador) y 14 días (almacén grande), dependiendo del tamaño y el tipo, con un intervalo de medición habitual de entre 1 y 10 minutos.
Evaluación: análisis en forma de gráfico y tabla de la distribución de temperatura.
Documentación: informe listo para auditorías que incluye certificados de calibración, planos de la instalación, datos brutos y recomendaciones.
Transición a monitorización: definición de posiciones fijas de los sensores en función de los resultados del mapeo, para garantizar que supervisa exactamente los puntos correctos.
Con el registrador de datos testo 175 T1, dispondrá de todo lo necesario para llevar a cabo un proyecto de mapeo profesional de forma autónoma. Compacto, preciso y fácil de usar, incluso en entornos exigentes como almacenes congeladores o áreas de almacenamiento con alta humedad.
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El registrador de datos testo 175 T1 es el instrumento ideal para los proyectos de mapeo de temperatura. Con un rango de medición de -35 a +55 °C y una exactitud de ±0,5 °C, ofrece resultados precisos incluso en entornos exigentes, como almacenes congeladores o zonas de almacenamiento con alta humedad.
Su gran capacidad de memoria permite realizar mediciones a largo plazo: desde 24 horas hasta 14 días. Después del mapeo, la información obtenida sirve de base directa para la ubicación de sus sensores de monitorización en línea permanentes.
Ya sea si está planificando su primer estudio de mapeo o buscando optimizar un sistema ya existente, nuestros expertos están a su disposición para ayudarle. Contáctenos y encontraremos la solución más adecuada para su entorno de almacenamiento.