Entrevista con Youssef Khattabi, jefe de equipo y experto en el sector farmacéutico de Testo Saveris
11 de junio de 2026
A medida que las cadenas de frío farmacéuticas se vuelven más complejas, el control de calidad exige algo más que el control de la temperatura. La trazabilidad, la rendición de cuentas y la rapidez en la toma de decisiones en cada punto de traspaso son igualmente fundamentales.
Según Youssef, la respuesta es clara: no dentro de una sola organización, sino en los puntos de interfaz entre los socios. Cuando los expedidores, los proveedores de servicios logísticos externos (3PL), los transportistas y los almacenes operan con sistemas y protocolos de escalado diferentes, no existe una única fuente de información fiable, lo que provoca retrasos en las respuestas e incidencias de calidad que se podrían evitar.
Los puntos de traspaso son especialmente vulnerables. Hay que subsanar tres carencias: datos continuos de temperatura a lo largo de los traspasos de custodia, protocolos de traspaso documentados y derechos de decisión claramente asignados en caso de desviaciones.
La cartografía de temperaturas, que a menudo se considera una tarea de validación puntual, puede desempeñar un papel mucho más amplio, ya que ayuda a definir perfiles de carril realistas, establecer umbrales significativos y mejorar las decisiones operativas basadas en las condiciones reales de transporte.
El verdadero valor de la monitorización digital reside en convertir los datos en acciones. Sistemas como el testo Saveris 1 combinan datos continuos de sensores con umbrales de alarma específicos para cada ruta, flujos de trabajo de escalado automatizados e informes listos para auditorías, transformando así la recopilación pasiva de datos en una gestión activa de la calidad. Para los equipos de control de calidad, esto se traduce en decisiones de disposición más rápidas con todo el contexto: duración de la desviación, tasa de cambio, envío afectado y datos de estabilidad.
Para medir el progreso, Youssef recomienda realizar un seguimiento de indicadores clave de rendimiento (KPI) como las tasas de desviación recurrentes por ruta, el tiempo de respuesta en la toma de decisiones y las tasas de cierre de CAPA.
La conclusión es clara: con el modelo de gobernanza adecuado y una supervisión integrada, el cumplimiento normativo se convierte en algo más que un requisito: se convierte en un motor de la excelencia operativa.
Entrevista con Youssef Khattabi, jefe de equipo y experto en el sector farmacéutico de Testo Saveris GmbH: Del cumplimiento normativo a la ventaja competitiva en la cadena de frío farmacéutica