Detector de revocos testo 317-1 - Para detectar escapes de gas combustible

Modelo  0632 3170

  • Detección fiable de escapes de gas

  • Sonda maleable para puntos de difícil acceso

  • Alarma visual y acústica

Las fugas de gas en la calefacción pueden convertirse rápidamente en un problema, ya que la inhalación de gases tóxicos supone un riesgo muy importante para la salud o incluso la muerte. Con el detector de escapes testo 317-1 cuenta con un práctico instrumento de medición que detecta de forma rápida y fiable los escapes de gases de combustión del sistema de calefacción.

92,00 €
111,32 € IVA incl.

Descripción

Las fugas de gas en la calefacción pueden convertirse rápidamente en un problema, ya que la inhalación de gases tóxicos supone un riesgo muy importante para la salud o incluso la muerte. El monóxido de carbono plantea un peligro particular porque es incoloro e inodoro, pero tóxico. El monóxido de carbono se produce por la combustión incompleta de materiales que contienen carbono (por ejemplo, petróleo, gas, combustibles sólidos, etc.).

En caso de una fuga de gas, se recomienda hacer uso de la tecnología de medición profesional. El detector de escapes testo 317-1 detecta de forma rápida y fiable los gases de combustión del sistema de calefacción. Una salida de gases de combustión en la zona de instalaciones de combustión indica un mal funcionamiento o la obstrucción de las vías de escape.

El práctico instrumento emite de inmediato una alarma óptica y acústica en el caso de que salgan gases. De esa manera ya no es necesario tener un contacto visual con el instrumento. La sonda maleable facilita el uso en zonas muy estrechas o en puntos de difícil acceso.

 

El pedido incluye

  • Detector testo 317-1
  • 3 pilas tipo AAA
Datos técnicos generales

Tiempo de reacción

2 s

Medidas

128 x 46 x 18 mm

Medio de medición

Aire ambiente

Señal alarma

acústica; óptica

Tipo de batería

3 pilas AAA

Longitud del tubo de la sonda

200 mm

Longitud de la punta de la sonda

35 mm

Diámetro punta del tubo de la sonda

10 mm

Peso

300 g

Comprobación de las tuberías de gases de combustión en el entorno caldeado (prueba de presión de retorno)

El monóxido de carbono (CO) es un gas incoloro, inodoro y sin sabor, pero también es venenoso. Puede producirse por la combustión incompleta de sustancias que contienen carbono (gasóleo, gas, combustibles sólidos, etc.). Si el CO penetra en el flujo sanguíneo a través de los pulmones, se combina con la hemoglobina e impide que el oxígeno se transporte en la sangre; lo que provocará la muerte por asfixia. Este es el motivo de comprobar que las calderas de gas funcionan de forma segura. Esto se aplica en particular a los aparatos más antiguos que no disponen de un llamado dispositivo de supervisión de gases de combustión.