Protegiendo el patrimonio marítimo de Barcelona
¿Cómo se pueden proteger las piezas de incalculable valor contra el paso del tiempo?
El Museo Marítimo de Barcelona afronta este reto con la tecnología más avanzada: el sistema de monitorización de condiciones ambiente testo Saveris 1. Con este sistema, el museo no solo protege el patrimonio histórico, sino que también consigue adaptarse a la infraestructura arquitectónica de un edificio del siglo XIII, y que no estaba pensado para albergar un museo.
La singularidad de este edificio, originario del siglo XIII, implica unas necesidades de conservación y preservación que deben adaptarse al uso del mismo como edificio no pensado originariamente como sede de un museo. Se trata de un conjunto uniforme, compuesto por una sucesión de naves góticas sostenidas sobre pilares de piedra y cubiertas con un tejado a dos aguas.
El Museu Marítim de Barcelona (MMB) es un equipamiento público dedicado a la divulgación de la cultura marítima. Sus principales objetivos son el estudio, la conservación, exposición y difusión del patrimonio marítimo de Cataluña. El Museo se encuentra en uno de los conjuntos monumentales más emblemáticos de la ciudad, las Drassanes Reials de Barcelona.
Los profesionales de conservación y restauración intervienen en la preservación de los bienes patrimoniales que custodia el museo, llevando a cabo un conjunto de actuaciones que eviten su deterioro. La perdurabilidad de los bienes patrimoniales que custodia el MMB requiere de la aplicación de medidas de conservación preventiva: una manipulación adecuada, un correcto almacenamiento y exhibición, así como unas óptimas condiciones climáticas y lumínicas favorecerán su conservación. La implantación de estas medidas contribuye a minimizar e incluso evitar tratamientos de restauración. Estas actuaciones se realizan en todos los espacios y actividades relacionadas directamente con los fondos del museo.
Por lo tanto, todos los espacios y actividades directamente relacionados con las colecciones del museo requieren una exhaustiva supervisión. Lo que a priori parece una tarea laboriosa pero realizable, se convierte en un reto considerable dado que el MMB alberga una amplia variedad de objetos de todos los orígenes, materiales y tamaños. Entre ellos se encuentran pinturas, instrumentos y cartas de navegación, libros, fotografías, monedas e incluso una colección de barcos históricos, incluyendo una réplica detallada del navío real del siglo XVI de Don Juan de Austria. El Museu Marítim de Barcelona cuenta con seis salas de conservación, cinco dentro del propio edificio de les Drassanes y una fuera de la ciudad de Barcelona. Dependiendo del tipo de objeto y de los materiales, los fondos se depositan en bóvedas de reserva especializadas con unas condiciones específicas para su conservación.
Esta diversidad complica la monitorización de las condiciones ambiente en el MMB. El museo cuenta actualmente con 22 sensores distribuidos entre las salas de exposición y las de reservas. En 2008, el Museo Marítimo de Barcelona confió a Testo el control de estas condiciones, entre las que destacan la temperatura y la humedad. El museo llevaba tiempo recopilando datos con registradores antes de que el equipo directivo decidiera invertir en un sistema de monitorización más completo. Se optó por el testo Saveris 1 tras probar otros dos sistemas, que resultaron menos precisos y flexibles considerando la singularidad del edificio del siglo XIII.
Los muros de piedra y los imponentes pilares góticos también requerían una tecnología de transmisión de datos líder en la industria. Solo un sistema de monitorización de alta capacidad como el testo Saveris 1 permitió al MMB cubrir todo el espacio expositivo y las salas de conservación. El testo Saveris 1 lleva más de una década funcionando. Sin embargo, esto no significa que el MMB tenga que depender de tecnología obsoleta. En 2021, durante una amplia remodelación, el museo aprovechó la oportunidad para actualizar la versión existente del sistema testo Saveris 1, implementando registradores de datos Wi-Fi de última generación.
El software testo Saveris 1 ofrece comprobaciones en tiempo real de todos los datos con solo unos clics a través del panel de control. En tan solo unos segundos, los conservadores del MMB pueden comprobar las condiciones de todos los espacios donde se ubican los registradores de datos. Esto ha resultado muy útil y ahorra tiempo. Al poder configurar los valores límite máximos y mínimos en cada espacio, el sistema garantiza las condiciones óptimas para cada objeto. En caso de cualquier anomalía o desviación, el sistema envía una alarma, lo que permite al personal reaccionar al instante y comprobar si se detectan cambios significativos, por ejemplo, un fallo en el sistema de aire acondicionado. El personal del MMB que usa el sistema destaca su facilidad de uso: la valoración de los datos, la visualización en forma de gráfica o de listas, la facilidad de análisis y la posibilidad de hacer informes de cualquier perido de tiempo, hace que el uso diario del sistema sea eficiente y eficaz. En definitiva, los datos recopilados automáticamente ayudan al Museo Marítimo de Barcelona a proteger sus valiosos bienes y artefactos culturales.
¿Lo sabía?
La humedad relativa (HR) desempeña un papel fundamental en la conservación de objetos históricos. Una humedad alta puede abombar, deformar o hacer que la madera coja moho, o que se decolore el cuero. En el caso del papel, la humedad alta provoca arrugas y debilita el material, haciéndolo más propenso al moho. Los textiles, en particular las fibras naturales como el algodón y la lana, también sufren de moho y debilitamiento en estas condiciones. Por el contrario, la baja humedad puede provocar que la madera se agriete y se parta al contraerse. El cuero se vuelve quebradizo y propenso a agrietarse, el papel se vuelve frágil y los textiles pierden su elasticidad y resistencia, lo que aumenta el riesgo de daños. Los objetos metálicos son particularmente susceptibles a la corrosión cuando la humedad supera el 60 %, aunque permanecen estables en condiciones secas. La cerámica y el vidrio se ven menos afectados por la humedad.
Otros factores ambientales incluyen la exposición a la luz, que decolora y debilita los materiales orgánicos; los contaminantes atmosféricos que degradan las superficies; y las plagas que proliferan en ambientes húmedos, dañando la madera, el papel y los textiles. Por lo tanto, un entorno consistente y bien monitorizado es esencial para proteger las piezas históricas contra estas influencias dañinas.
Con el sistema de monitorización testo Saveris 1, podemos proteger de forma fiable nuestros tesoros centenarios de los estragos del tiempo, a la vez que cumplimos con los requisitos únicos de nuestro edificio histórico: preservar el arte y la cultura para las generaciones futuras.
MMB - Museu Marítim de Barcelona